viernes, 21 de abril de 2017

Sisal, Yucatán

El quinto día del viaje fuimos a Sisal. Me encantó caminar por la orilla de la playa y sentir el agua tan fresca.

Los colores del mar son asombrosos, tantas tonalidades de azul. Y lo que más me gustó es que no había tanta gente a pesar de que eran vacaciones de verano.

Creo que si volviera a ir a Yucatán podría ser exclusivamente a Sisal.
















Probando una "champola" en Sisal.


En la carretera de Mérida a Sisal y luego a Celestún observamos que las casas tienen en común este tipo de techos:



Un árbol muy común por los caminos.

Las señoras con su vestimenta típica: el hipil.




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